Octubre Rosa: El Poder Sanador de la Estética Oncológica

Octubre Rosa: El Poder Sanador de la Estética Oncológica y la Valentía de Renacer

Por Lic. María M. Screpnek

Octubre es el mes de sensibilización sobre el Cáncer de Mama. Es un momento para concientizar y, sobre todo, para honrar la valentía de miles de mujeres que deciden seguir adelante. Cuando una mujer recibe un diagnóstico, la atención médica es central. Sin embargo, a su lado, el acompañamiento cotidiano resulta fundamental para ayudarla a sentirse verdaderamente escuchada.

Desde Integrar Bienestar, queremos compartir una inspiradora historia de superación que demuestra cómo el cuidado estético y la contención emocional pueden transformar el miedo en una luz de esperanza, devolviendo la confianza en los momentos más difíciles.

Una experiencia convertida en propósito

Hace siete años, Carina Terzian, profesional de la Dermatocosmiatría, recibió la noticia de que tenía cáncer de mama. Aunque el camino inicial no fue grato, decidió ponerle todas las ganas. Al estar involucrada en el mundo del cuidado personal, encontró en su profesión herramientas valiosas para no dejarse vencer.

En ese proceso de sanación, su camino se cruzó con MACMA (Movimiento Ayuda Cáncer de Mama). Al encontrarse rodeada de mujeres que compartían sus mismos miedos, comenzó a dictar talleres de automaquillaje. Mientras ayudaba a otras a recuperar su sonrisa, ella misma comenzaba a sanar. Esta experiencia personal se convirtió en un impulso vital para escuchar aquellas necesidades que no siempre encuentran espacio en una consulta tradicional.

El cuidado de la imagen y AMADAS

Los tratamientos oncológicos suelen traer consigo profundos cambios visibles y un gran cansancio. La caída del pelo, cejas y pestañas, así como las alteraciones en la piel, suelen ser el verdadero “cuco” de la enfermedad. Hablar de estos cambios con sensibilidad ayuda a que cada paciente pueda expresar qué le preocupa y qué tipo de acompañamiento desea.

Una vez recuperada, Carina investigó la estética oncológica y viajó a España para especializarse, becada por MACMA.

A su regreso, fundó “AMADAS Estética Oncológica”, con el objetivo de integrar el cuidado estético como pilar en la recuperación. Como ella señala: “El tratamiento médico es uno y, por otro lado, está el tratamiento de la mente”.

A través de un voluntariado activo en hospitales, Carina y su equipo asesoran a las pacientes brindando cuidados de la piel, maquillaje y reflexología, logrando transformar las frías salas de quimioterapia en auténticos espacios de spa y relajación.

Dermatocosmiatría y MACMA: Un refugio de contención

Es importante diferenciar a la cosmetología tradicional de la Dermatocosmiatría. Esta última aborda el cuidado de la piel desde un punto de vista clínico, basándose en evidencia científica. La Cosmiatría hospitalaria cumple un rol esencial como complemento a los tratamientos oncológicos, trabajando de manera multidisciplinaria para aliviar el sufrimiento corporal y potenciar el bienestar. No sustituye las indicaciones médicas, las complementa.

Iniciativas como estas no prosperarían sin organizaciones como MACMA. Fundada en 1997 por María Cecilia Palacios, sostiene espacios de apoyo integral. En sus encuentros aparecen preguntas, miedos y necesidades prácticas. Brindan talleres, asistencia legal y el banco de pelucas, garantizando que ninguna mujer transite este proceso en soledad.

Un mensaje para el futuro

La historia de Carina nos recuerda que el bienestar durante el cáncer de mama también se construye con pequeños gestos. No hay una única manera de sentirse; por ello, escuchar a cada mujer y respetar sus decisiones es la esencia de cualquier acompañamiento.

En este Octubre Rosa, desde www.integrarbienestar.com enviamos nuestro más profundo aliento a todas las pacientes. Las mujeres valientes no son aquellas que no tienen miedo, sino las que deciden avanzar para amanecer con una sonrisa. Porque recuperar la confianza a veces empieza con algo sencillo: ser mirada con respeto, y saber que la belleza, impulsada por la solidaridad, tiene un innegable poder sanador.

Fuente editorial: Nota sobre Carina Terzian y MACMA,
Revista Integrar N°01, pp. 36–38.